Guía de cuidado

La vida de una prenda no acaba cuando llega a casa. Casi toda transcurre después: en la lavadora, en el tendedero, en un cajón y, con suerte, sobre un segundo niño.

Esta página va de alargar esa vida todo lo posible. Nada de esto es complicado y casi todo se reduce a lavar menos y más frío de lo que crees que hace falta.

Lo esencial

Lavado  max. 30°C, del revés, con colores parecidos
Detergente  Uno suave, y menos cantidad de la que dice el envase
Suavizante  No hace falta en algodón: recubre la fibra y le quita absorción
Secado  Al aire, sin sol directo. Dale forma cuando aún esté húmeda
Planchado  Temperatura baja, del revés o con un paño encima
Lejía  Nunca
Tintoreria  No hace falta
Encogimiento  Hasta un 5% en los primeros lavados. Es normal, y baja con agua fría y sin secadora

La etiqueta cosida en cada prenda es la instrucción que manda. Si alguna vez esta página y la etiqueta no coinciden, haz caso a la etiqueta.

1) Lavado

Lava máximo a 30°C, del revés y con colores parecidos.

El algodón orgánico y el canalé aguantan mejor la forma en un lavado templado que en uno caliente. Lavar del revés protege la cara exterior, la que se ve, del roce del tambor, y protege también el color y cualquier estampado.

Unas cuantas cosas influyen más de lo que parece:

  • Lava menos. La ropa de los niños se lava muchas veces porque se ha puesto, no porque esté sucia. Airear un jersey una noche suele bastar, y cada lavado que te ahorras es uno que la prenda no tiene que aguantar.
  • Llena bien el tambor. Una lavadora medio vacía deja que las prendas volteen más y se rocen más fuerte. Una carga llena, sin apretujar, es más suave con todo lo que hay dentro.
  • Usa menos detergente. Lo que sobra no se aclara del todo: se queda en la fibra, la endurece y apaga el color con el tiempo.
  • Abrocha y cierra todo. Las cremalleras y los cierres duros son la causa principal de las bolitas y los enganchones en una colada mezclada.
  • Sáltate el suavizante. En algodón recubre la fibra, le resta absorción y transpiración, y no hace nada que no consigan mejor un lavado templado y una buena sacudida al tender.

No uses lejía ni ningún blanqueante, tampoco los que dicen ser aptos para color. El algodón orgánico no ha pasado por los acabados químicos agresivos que hacen que el algodón convencional lo tolere.

2) Secado

Seca al aire siempre que puedas, sin sol directo.

El sol destriñe el color y castiga las fibras naturales más de lo que suele pensarse. Un tendedero a la sombra, uno de interior o una toalla en horizontal sirven igual.

Las prendas más pesadas, las sudaderas y los pantalones de felpa, retienen agua en su cara interior de rizo y pesan mucho mojadas. Sécalas en horizontal, o sobre una barra en lugar de colgadas por los hombros, para que el peso del agua no les deforme la caída.

Si necesitas la secadora, usa la temperatura más baja y saca la prenda un poco húmeda. El calor fuerte es la forma más rápida de encoger el algodón y de gastarlo: la pelusa del filtro es fibra que antes estaba en el tejido.

3) Plancha

Si hace falta, usa temperatura baja, a ser posible del revés o con un paño entre la plancha y el tejido.

La mayoría de las prendas de Albor no necesitan plancha. Sacudirlas antes de tenderlas y recogerlas antes de que queden completamente secas hace casi todo el trabajo.

No planches nunca directamente sobre un estampado ni sobre un bordado. Dale la vuelta a la prenda y plánchala por detrás.

4) Encogimiento: qué esperar

El algodón orgánico encoge. Las prendas de Albor pueden encoger hasta un 5%, casi todo en el primero o los dos primeros lavados, y sobre todo a lo largo más que a lo ancho.

Es normal y no es un defecto. Es lo que hace una fibra natural sin tratar cuando toca agua templada por primera vez: el hilo se relaja y suelta la tensión con la que se tejó. El algodón que no encoge nada suele estar tratado químicamente para que no pueda, y ese tratamiento es justo el que hemos decidido evitar.

Para que se note lo menos posible:

  • Lava a 30°C. El calor es lo que contrae el algodón, y la mayor parte del encogimiento que la gente atribuye al lavado ocurrió en realidad en la secadora.
  • Sáltate la secadora. Un ciclo caliente encoge más que varios lavados templados.
  • Dale forma en húmedo. Estira suavemente la prenda para devolverle su forma antes de que seque y conservará casi toda.

Todas las medidas que publicamos en la guía de tallas son las de la prenda tal y como llega, antes del primer lavado.

5) Manchas

Los niños producen manchas. Eso no es un fallo de diseño del niño.

  • Actúa en fresco. Casi todas las manchas son fáciles en mojado y difíciles en seco.
  • Da toquecitos, no frotes. Frotar extiende la mancha y descoloca el tejido.
  • Agua fría primero. El calor fija para siempre las manchas de origen proteico: leche, huevo, sangre, hierba.
  • Trata por el revés, empujando la mancha hacia fuera por donde entró en lugar de atravesar el tejido.
  • Comprueba antes de secar. El calor fija lo que se te haya escapado, así que asegúrate de que ha desaparecido antes de acercar la prenda a una secadora o a un radiador.

6) Guardar y pasar a otro niño

Guarda las prendas limpias y completamente secas. Los restos de comida o de grasa corporal que ahora no se ven se oxidan en manchas amarillas tras una temporada en una caja, y la humedad es lo que cría moho.

Dobla el algodón de punto en lugar de colgarlo. Las perchas acaban deformando los hombros del tejido punto liso y de la felpa.

Y luego pásalo. Nuestras tallas van en tramos de dos años y los patrones son sin género precisamente por esto: una prenda que le sirve a un niño de cuatro años tiene bastantes posibilidades de servirle después a otro. De eso se trata.

7) Tejido por tejido

Tejido Dónde lo encuentras  Qué necesita
Punto liso, unos 170 g/m² Camisetas de manga corta y larga 30°C del revés. Seca rápido. Dale forma en húmedo.
Felpa francesa, unos 300 a 320 g/m² Sudaderas, sudaderas con capucha y pantalones 30°C del revés. Seca en horizontal o sobre una barra.
Canalé Puños y cuellos Cuanto más frío mejor. No la cuelgues por el puño y no la metas en secadora caliente: el calor es lo que le quita la recuperación.

El punto liso y la felpa son 100% algodón orgánico. El canalé de remate es 95% algodón orgánico y 5% elastano, que es lo que da a un puño y a un cuello su capacidad de volver a su sitio. Lo decimos con precisión en lugar de redondearlo, y la composición completa de cada tejido está en la página de materiales.

8) Estampados y bordados

Lava del revés, a 30°C. No planches encima del diseño. No uses lejía ni quitamanchas directamente sobre él.

El bordado va cosido dentro del tejido en lugar de apoyado encima, así que aguanta bien, aunque los hilos también prefieren agua templada y nada de secadora.

9) Por qué merece la pena lavar menos

Cada lavado libera microfibras de la ropa al agua. Esto pasa con todos los textiles, naturales y sintéticos: lo que cambia es de qué están hechas esas fibras y qué les ocurre después.

No vamos a decirte que te sientas culpable por poner una lavadora. Preferimos darte la parte útil: lavar menos a menudo, a menor temperatura, con la carga llena y sin secadora reduce la pérdida de fibra, ahorra energía, limita el encogimiento y hace que la ropa dure más, todo a la vez. El mismo hábito consigue las cuatro cosas.

Si quieres el detalle en lugar del resumen, hemos escrito sobre ello largo y tendido en el Journal.